Hoy tengo ganas de decir: GRACIAS A LA VIDA!



Gracias, por todo lo que ella nos da en abundancia: Salud, felicidad, prosperidad.

Gracias, por las duras lecciones que me han ayudado a conocerme mejor y mejor conocer a los otros.

Gracias, por los fracasos vividos; eso me enseñó la humildad, la obligación de jamás sentarme sobre mis laureles y la necesidad de comprender el fracaso de los demás y ofrecerles la ayuda que necesitan en esos momentos.

Gracias, por todas esas ocasiones que se me presentaron para cultivar la paciencia, la tolerancia y la esperanza.

Gracias, por los múltiples descubrimientos de la realidad y la verdad …

Gracias, por las oportunidades que aproveché, las desgracias que evité, las soluciones que encontré, los talentos que desarrollé, las victorias que he obtenido, los días maravillosos que he vivido.

Gracias, por los padres que conocí, los amigos que encontré, los profesores que me enseñaron, los libros que he leído, los viajes que he realizado, las comidas que me han deleitado.

Gracias, por los paisajes que he admirado, el sol que me ha calentado, las flores que he contemplado, el aire que he respirado.

Gracias, por la conciencia cada vez mas grande de que un Ser Bueno vela por mí a pesar de mis errores, me protege a pesar de mis debilidades; me ama a pesar de mis defectos, y me da soluciones a pesar de mis obstinaciones.

Gracias, por la alegría de constatar simplemente que yo estoy “Viva”…!!
=)

It is not goodbye


Now what if I never kiss your lips again
or feel the touch of your sweet embrace.
How would I ever go on?
Without you there?s no place to belong
Well someday love is going to lead you back to me
but till it dose I’ll have an empty heart
So I’ll just have to believe
somewhere out there you’re thinking of me
Until the day I let you go,
Until we say our next hello
It’s not goodbye.
Til I see you again
I’ll be right here remembering when
And if time is on our side
there will be no tears to cry on down the road
there is one thing I can’t deny
It’s not goodbye
You’d think I’d be strong enough to make it trough
and rise above when the rain falls down
But its so hard to be strong
when you’ve been missing somebody so long
It’s just a matter of time I’m sure
but time takes time and I can’t hold on
so wont you try as hard as you can
to put my broken hearth together again?

Until the day I let you go,
Until we say our next hello
It’s not goodbye.
Til I see you again
I’ll be right here remembering when
And if time is on our side
there will be no tears to cry on down the road
there is one thing I can’t deny

It’s not goodbye

Después de ti


Yo no me arrepiento de las cosas que he vivido, de los sueños derramados, de las noches de sudor.

Entre tantas cosas que el camino me ha enseñado no hay pecado más terrible que no haber sentido amor.

¿Qué es lo que pasa, si todavia estoy viv@, todavía respiro? ¿Cómo entregarme de nuevo en cada suspiro despues de ti?

Después de ti ya no hay nada ya no queda más nada, nada de nada.

Después de ti es el olvido un recuerdo perdido, nada de nada.

¿Cómo voy a llenar este espacio vacío después de ti? ¿Cómo vivir después de ti?

Dejaré que el tiempo cure todas las heridas, y aunque queme por dentro se que voy a renacer.

Cuando el cielo llora, nunca nadie le pregunta ¿dónde duele?, ¿porqué llueve?, ¿porqué deja de llover?

¿Qué es lo que pasa si todavía estoy vivo, todavía respiro? ¿cómo entregarme en cada nuevo suspiro después de ti?

Despues de ti ya no hay nada, ya no queda más nada, nada de nada.

Despues de ti es el olvido un recuerdo perdido, nada de nada.

De vez en cuando tengo frio y le pregunto a mi destino ¿cómo entregarme en cada nuevo suspiro despues de ti?

¿Cómo vivir despues de ti?

 

A. Lerner

Nostalgias…


El sol se ocultó detrás de las montañas…
comienza a caer la noche, la lluvia resbala en la ventana…
una dulce melodía se escucha lejana
y el momento se torna melancólico…
Se agolpan los recuerdos de bellos tiempos tan lejanos, tan queridos…
¿Dónde habrán ido esos momentos?
¡Ah! si pudiera regresar el tiempo…
llegaría exacto a tu sonrisa,
a tu mirada profunda como el océano,
al suspiro,
al abrazo que sin darnos,
lo sentimos…

Ishabelle 03/08/2011

Paisaje


Me gustaría ser “cronista de la vida” para narrar la belleza de ésta. Por ejemplo, el paseo de hoy por la campiña… ¡Dios mío! Se me enamoró el alma con el verde vivo de los árboles, los arbustos, plantas de todos los tamaños, de hojas mínimas unas, enormes las otras… el césped cubriendo como una alfombra la pradera, salpicando aquí y allá diversas florecillas, dándole un hermoso colorido al paisaje… al fondo, cae la cascada de agua cristalina, deteniendose un instante en el manantial, se abre paso entre las rocas y convertida en un regajo, fluye suavemente entre piedrecillas y raíces de los árboles que, como guardianes del mismo, se yerguen arrogantes, cubiertos de musgo y pequeños hongos. Decenas de pequeñas mariposas amarillas y malvas, revolotean en el césped que cubre las márgenes del arroyuelo, salpicado aún de gotitas de la lluvia que cayó en la madrugada… los pájaros carpinteros, luciendo su negro plumaje que hace resaltar el rojo de su cabeza, vuelan de un árbol a otro, en una alegre cacofonía… Grandes e inmaculadas nubes navegando bajo un cielo intensamente azul… el sol de verano, brindando su calor agobia el paso del campesino que se acerca a vender duraznos, melocotones, priscos… Un suave cierzo con aroma de bosque, de lluvia, de vida, llega a mis pulmones, alborota mis cabellos, mece las ramas, acaricia el pasto, bambolea los maizales que a lo lejos se observan. Sentime pequeña ante la vastedad de aquel paraíso… Mi alma se regocijó sintiéndose parte del mismo, cerca de Dios, me arrodillé agradeciendo el privilegio de los sentidos, el goce de mi soledad en tan hermoso paisaje, la vida en su máxima expresión.

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Ishabelle 23/07/2011

¡Adiós!


Alfonsina Storni

Las cosas que mueren jamás resucitan,
las cosas que mueren no tornan jamás.
¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda
es polvo por siempre y por siempre será!

Cuando los capullos caen de la rama
dos veces seguidas no florecerán…
¡Las flores tronchadas por el viento impío
se agotan por siempre, por siempre jamás!

¡Los días que fueron, los días perdidos,
los días inertes ya no volverán!
¡Qué tristes las horas que se desgranaron
bajo el aletazo de la soledad!

¡Qué tristes las sombras, las sombras nefastas,
las sombras creadas por nuestra maldad!
¡Oh, las cosas idas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que así se nos van!

…………………………………………………..
¡Adiós para siempre mis dulzuras todas!
¡Adiós mi alegría llena de bondad!
¡Oh, las cosas muertas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que no vuelven más! …

¡Gracias Margarita… sos un sol!


CÓMO SOBREVIVIR A LA PÉRDIDA DE UN AMOR
Melva Colgrove, Harold Bloomfield y P. McWilliams

Cuesta toda una vida decirle adiós a muchas cosas. A medida que
vayamos viviendo, le diremos adiós a los seres, cosas e ideas
queridos. Y al final, le decimos adiós a la vida misma con nuestra
muerte. Aprende a decir adiós. Permítete llorar cada pérdida. Lo
mismo que con una herida física, el cuerpo tiene su propio ritmo
para curarse. El cuerpo te dirá cuándo está curado.

Comprender el proceso de recuperación de una herida emocional es
algo valioso (aunque no necesariamente una técnica para acelerar el
proceso de recuperación), pero sobre todo es como una garantía para
que sepas que, cualquiera que sea la fase en que te encuentres del
proceso, todo se desarrolla con normalidad.

Hay tres fases distintas en el proceso de recuperación. Nosotros
experimentamos cada una de estas fases independientemente de la
pérdida que hayamos sufrido. La única diferencia es la intensidad
del sentimiento y la duración. Cuando se trata de una pérdida de
poca importancia pasamos por las tres etapas, en cuestión de unos
pocos minutos. Pero si se trata de una pérdida muy grande, el
proceso de recuperación puede durar años.

La primera fase es la de shock/negación. Nuestro cuerpo y nuestras
emociones se vuelven insensibles al dolor. La mente se niega a
aceptar la realidad. A menudo, las primeras palabras que proferimos
al enterarnos de la pérdida son: “No, no es verdad” o “No, no puede
ser”.

La segunda fase es la rabia/depresión. La persona o cosa causante
de la pérdida nos hace sentir enojados (incluida la persona
perdida). A menudo volvemos la rabia en contra nuestra y nos
sentimos culpables por lo que hicimos o no (el hecho de querer darle
la culpa a los demás o a nosotros mismos no siempre es racional).
La fase depresiva de la pérdida es la tristeza que la acompaña a
menudo: las lágrimas, el dolor, la desolación. Tenemos miedo de
que nunca más volveremos a querer o a ser queridos.

La tercera fase es la comprensión/aceptación. Nos damos cuenta de
que la vida sigue, que la pérdida es algo consubstancial a la vida y
que nuestra vida puede y será completa sin la presencia de aquello
que se perdió. También nos damos cuenta de que, al vivir las dos
primeras etapas de la recuperación, hemos aprendido muchísimo acerca
de nosotros mismos, que nos hemos hecho mejores personas por la
experiencia que hemos adquirido.

Si no nos damos el tiempo y la libertad necesarios para curarnos,
una parte de nuestra capacidad para vivir la vida se congela, se
vuelve inservible para los grandes sentimientos que parecen
gustarnos tanto: felicidad, alegría, contento, amor, paz. El
mecanismo que nos hace sentir la rabia y la depresión es el mismo
que nos hace sentir la paz y el amor. Si tú rechazas sentir la
rabia y el dolor de una pérdida, no estarás en condiciones de sentir
cualquier otra cosa hasta que esa parte que hay en ti que los
rechaza se restablezca.

En el pasado, quizá negábamos el dolor que nos producía una pérdida
(trabajando horas extra, tomando drogas -entre ellas el tabaco y el
alcohol-, realizando otras actividades que crearan adicción, o
mediante la fuerza de voluntad pura y simple -“¡No pienso volver a
sentirme triste por esto nunca más!”-). Si todo eso es cierto, lo
más probable es que las zonas que antaño sufrieron alguna pérdida
todavía no se hayan recobrado.

Cuando te abres a un mayor aprendizaje acerca de ti mismo, en todas
esas zonas se produce un “deshielo”, y todos los sentimientos de
tristeza, miedo y rabia afloran a la superficie. Si eso pasa,
quiérete lo suficiente como para vivir el proceso de curación que en
el pasado no te permitiste tener.

No hace falta que sepas en qué consistió la pérdida (lo más probable
es que sea una combinación de varias pérdidas a lo largo de muchos
años), basta con que en esta ocasión te dejes curarte a ti mismo.
En otras palabras, no te interpongas en tu propio camino. Siéntete
mal si quieres sentirte mal. Siente el regocijo también. La
curación se está produciendo. Una parte de ti que hasta ahora era
inservible está siendo reclamada para que en el futuro pueda vivir
la alegría.

A veces una pérdida sin importancia puede desencadenar el dolor de
una pérdida anterior que todavía no se ha sanado. Te puedes
preguntar, por ejemplo, “¿por qué me ha trastornado tanto el rechazo
de esa persona? Pero si acababa de conocerla”. A lo mejor todo
consiste en que la curación de una vieja amistad que perdiste
(alguna que significó mucho para ti) está teniendo lugar.

ELEGÍA PARA TI Y PARA MÍ


Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y tú te irás borrando lentamente de mi sueño.
Un año y otro año caerán como hojas secas
de las ramas del árbol milenario del tiempo,
y tu sonrisa, llena de claridad de aurora,
se alejará en la sombra creciente del recuerdo.

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y quizá, poco a poco, dejaré de hacer versos,
bajo el vulgar agobio de la rutina diaria,
de las desilusiones y los aburrimientos.
Tú, que nunca soñaste mas que cosas posibles,
dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo.

Acaso nos veremos un día, casualmente,
al cruzar una calle, y nos saludaremos.
Yo pensaré quizá: “Qué linda es todavía.”
Tú quizá pensarás: “Se está poniendo viejo”
Tú irás sola, o con otro. Yo iré solo o con otra.
o tú irás con un hijo que debiera ser nuestro.

Y seguirá muriendo la vida, año tras año,
igual que un río oscuro que corre hacia el silencio.
Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto,
o una canción de entonces me traerá tu recuerdo.
Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas,
pensaré en ti un instante, pero cada vez menos….

Y pasará la vida. Yo seguiré soñando;
pero ya no habrá un nombre de mujer en mi sueño.
Yo ya te habré olvidado definitivamente
y sobre mis rodillas retozarán mis nietos.
(Y quizá, para entonces, al cruzar una calle,
nos vimos frente a frente, ya sin reconocernos.

Y una tarde de sol me cubrirán de tierra,
las manos para siempre cruzadas sobre el pecho.
Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos,
te pasarás las horas bostezando y tejiendo.
Y cada primavera renacerán las rosa,
aunque ya tú estés vieja, y aunque yo me haya muerto.

Día especial…


Los días se van sucediendo uno a uno… pareciera algo rutinario: día-noche… sol-luna… luz-obscuridad… nada diferente y sin embargo… cada día es especial… cada día tiene su propia belleza, sus singulares sorpresas; el secreto está en abrir ojos, mente y corazón para percatarse que ningún día es igual que otro.

Hoy, por ejemplo, fue un día ¡¡espectacular!! El amanecer llegó acompañado de un cielo espesamente nublado y una ligera llovizna que invitaba a quedarse un rato más en cama, disfrutando el panorama y saboreando un cafecito caliente… posteriormente, se despejó el cielo y el sol se asomó tímidamente poniéndole un poco de calor a la mañana… después de varios días de cielo nublado y lluvia continua mañana, tarde y noche, el sol de esta mañana era recibido con singular gozo… A eso del mediodía dispúseme a dar un paseo… Crucé  la ciudad y llegué al nuevo bulevar recién pavimentado, limpio… un día domingo con escasísimo tráfico vehicular… De pronto, las nubes ocultaron el sol y una pertinaz llovizna cubrío la ciudad… ¡Perfecto! Tal y como me gusta. La larga avenida bordeada de truenos en flor se empapó al instante, se dejaron sentir suaves vientecillos que aceleraron la caída de las minúsculas flores de los árboles, formando una alfombra blanca en el pavimento… El aroma de la lluvia, de la tierra húmeda, el césped de un tono verde tan vivo que cubre lo que en su momento serán las aceras; el paisaje de los cerros con sus árboles y demás plantas y hierbas reverdecidos, los techos de las casas como recién lavaditos… y enmedio de todo eso: yo… alzando mi rostro para sentir la caricia suave de las gotitas de agua… yo,  empapándome de lluvia, de flores de trueno, de aromas de vida, llenando mis ojos de bellos paisajes…  🙂